Me voy a quedar con esta noche
con tus párpados cerrados cubriéndote de la lluvia
con tus jeans azules desapareciendo en el retrovisor
y tu prisa por llegar a casa sin mojarte.

Y quiero también quedarme con tu sonrisa
que intentaba decirme que todo estaba bien
cuando el sudor frío de tu espalda te desdecía.

Tan frágil, tan suave, tan linda.

Sé que después serás distinta
que regresarás a la trinchera de siempre
para volver a hacerme la guerra.

Yo me quedo con este día
que me dejó saber que te quería
y me quedo con la lluvia cayendo ligera
que me permitió quererte a mi manera.