Dzulum

Es una tarde momentánea
víspera de una noche de luna vieja
pasajera del viento
y su fatal brevedad.

Este instante se entrega a la banalidad
el cuerpo cruje entre los silencios
de su desolado desconcierto.

Cielo y tierra han pactado el convenio
es este el momento preciso
para abandonar.

Ya tengo todo listo, y para asegurarme.

He subido veinte pisos.