I

Afuera las aves sigues cantando
como si ninguna derrota pudiera minar esa belleza.
Hay una brizna irrepetible
que contrasta con la tormenta aquí dentro
el aire cálido se confunde con mis venas enardecidas.

La noche poco a poco se va cerrando
cae pesada
más rápido que la lluvia
y se hace más oscura
sofoca el canto
robándole a las aves el aliento.

Esta noche durará seis años
y tendremos que remar más fuerte
mucho más
si queremos que acaba entonces.

Si acaso queremos.

II

En las casas encienden el televisor
unos para descansar del peso de la ignorancia
otros para olvidar el hambre
o para que alumbre el vacío.

Con la luz se van los sueños
y aquellos que se atreven a seguirlos.

III

Sugiero que la derrota no nos compre,
sugiero abrir los ojos a la esperanza al despertar,
pero sobre todo
seguir caminando con coraje y dignidad.